Seeguidoreeees

domingo, 20 de mayo de 2018

Y si me preguntan  como me gusta el amor,
les diría que complicado, rebelde y valiente,
tierno y salvaje. Largo como tus manos,
dulce como tu boca, tranquilo como un 
domingo a la mañana.

Les diría que el amor me gusta mucho,
pero mucho menos que tú.

Morderte la sonrisa.

Puede que vuelvan a caer lágrimas de tus ojos a mares,
puede que te vuelvan a fallar, a defraudarte.
Puede que te ilusionen para nada,
que te arranquen la sonrisa otra vez,
que veas lluvia donde hay sol.

Pero lo vas a volver a intentar otra vez
hasta volver a caer y levantarte.

Disfruta los minutos, los momentos, los suspiros.
Y si tienes que llorar, hazlo,
que estás preciosa,
y ya estaré yo para morderte la sonrisa.
Entiendo tu fragilidad y
reconozco mi torpeza.
Aún sabiendo eso yo me
recostaría en tu pecho para estar
más cerca de tu corazón hecho un
cristal y sólo así escuchar esos
acelerados latidos cada que
pronuncio tu nombre después de
un te quiero.
Que bonito resulta verte contenta
y llena de vida.
Y aún no estando a tu altura y tú
no estando hecha a mi medida, a
mí me basta coincidir nuestras
miradas, enlazar nuestras manos
y besarnos lentamente que
tenemos tiempo para rato.
La verdad,
es todo más sencillo
que explicaciones largas
metáforas rebuscadas
vueltas y vueltas.

Pienso en ti,

y sonrío.

Así de simple.
Lo mejor es ya no saber más de ti,
ni tu de mi, una separación para
siempre sin reencuentros, sin
sentimientos, solo seremos dos
individuos que compartieron 
bellos momentos.